martes, 21 de junio de 2011
Joan Miró
jueves, 24 de marzo de 2011
HE UGLY DUCKLING

In a farm in the forest mummy duck incubates her eggs. Later, one after another, the eggs began to break.
- Cuac, cuac! - say the ducklings.
- Cuac, cuac! - replies their mum.
But the bigger egg doesn't break, and mum duck is worried. The day when the egg begins to break, a smiling duckling appears.
- Oooooh! - exclaims the hen-. What a big and ugly duck! He doesn't seem your brother.
Then mummy duck says:
-Yes, he is bigger than his brothers, but is very endearing and I love him the same.
In the farm, nobody want to play with him.
Later, he leaves the farm and, after walking for several days, he arrives a house were one granny lives with a very jealous cock. He didn't stop to bother the duck
so he went away. When the night came, he didn't sleep, because it was very cold. When the dawn came, the squirrel and the rabbit said: - In the pond there are animals like you.
The duck appears there and tells the cobs:
- Hello! Can stay with you?
- Yes – they reply.
The duck looks in the water and check the image. He was a cob.
He wasn't alone never more!
THE END
By: Juan Jesús Pérez Montes 5º Lagunillas
miércoles, 23 de marzo de 2011
Cuando llegué a la entrevista no sabía qué preguntar, estaba súper nerviosa. Pero al ver a todos lo niños preguntarle me animé y le sonreí diciendo:
-De pequeñita ¿sabías que te ibas a dedicar a cantar?
Sí, porque siempre me ha encantado cantar y salir en la televisión.
-¿Qué es lo que más te gusta?
Lo que más me gusta de cantar es que salgo en la televisión y que tengo mucha gente que me quiere.
-¿Qué haces para estar siempre tan guapa, cuál es tu secreto?
No lo sé (sonríe), será que alguien de mi familia es muy guapo/a y algo he heredado, ja ja ja.
-¿Qué es lo que más te gusta de esta entrevista?
Que estáis vosotros aquí.
Cuando terminó la entrevista Shakira me dijo si quería que fuera con ella a dar una vuelta en su limusina y le dije que sí. Fue todo un sueño, pero hecho realidad...
LUCÍA, 5º DE PRIMARIA DE C.P.R. TIÑOSA, SILERAS
Es una mujer que baila muy bien, porque sabe mover mucho el esqueleto. Sus canciones son espectaculares, el “Waka Waka”, “Loca loca”, “la loba” …
Es muy guapa,rubia con unos ojos preciosos (me parecen que son marrones). Su actual novio es uno del Barça; al anterior lo dejó por que se fueron de fiesta y conoció a su actual pareja.
La canción que más me gusta es “Waka Waka”. Y para finalizar diré que, además, es mi actriz preferida.
C.RONALDO Y EL REAL MADRID
Es un muchacho muy guapo y además juega muy bien al fútbol en su equipo, el Real Madrid. Es muy bueno, especialmente marcando goles. Aunque todos dicen que no juega bien y es demasiado “chupón”, yo pienso que no lo es, será porque es mi futbolista preferido y soy del Real Madrid, al igual que casi todos mis primos y amigos.
Aquí, en mi bar, cuando juega el Real Madrid contra un equipo importante y gana se forma una gran fiesta. Cuando termina el partido mi padre abre champán y lo esparce a la gente que viene por todos lados. Pero a él lo sujetan entre varios y en el pilar justo al lado lo meten y lo bañan de pies a cabeza.
Esos días lo pasamos muy bien.
Espero que esta temporada C. Ronaldo marque muchos goles y ayude a mi equipo a ser campeón.
Lorena Gutiérrez Expósito 6º de primaria del colegio C.R Tiñosa.
lunes, 7 de marzo de 2011
Presentación Día de Andalucía
miércoles, 2 de marzo de 2011
CAPERUCITO Y LA MUERTE DE LA LOBA

Ha Caperucito le dijo su padre que fuera a casa de su abuelo y le llevase un cesto lleno de comida, y le dijo que tuviera cuidado con la loba. Cuando se puso en camino, de lejos vio a la loba y recodó que tenía que tener cuidado. Caperucito tiró por el camino mas corto y cuando llegó a la casa de su abuelo tocó a la puerta y entró. Su abuelo estaba tumbado en la cama. De repente tocaron a la puerta y miraron por la ventana para ver quien era, y era la loba. Una cazadora vió a la loba. Se pusieron a pelearse y ganó la loba. La loba le quitó el machete a la cazadora y la mató. Caperucito y su abuelo salieron por la puerta trasera y cogieron varetas de membrillo y hincharon a la loba de varetazos. Caperucito y su abuelo le quitaron el machete a la loba y la mataron y se hicieron un abrigo de piel muy calentito reconfortante. Fueron tristes y no comieron perdices.
José Ballesteros Sánchez. 5º Zagrilla
jueves, 17 de febrero de 2011
Mahatma Gandhi
lunes, 7 de febrero de 2011
miércoles, 2 de febrero de 2011
El atletismo
martes, 1 de febrero de 2011


EL SECRETO DEL BOSQUE
Hace mucho tiempo, en un bonito pueblo, vivían dos amigos llamados Toni y Teresa. El último día de clase, pensaban en que podían hacer durante las vacaciones de verano y Teresa propuso: - ¿Por qué no vamos al bosque de acampada? Será divertido, ya lo verás.
Y Toni respondió: - ¿Por qué no ? Creo que es una buena idea. Saldremos mañana mismo y montaremos la tienda cerca del río.
Tardaron poco en montar la tienda, recoger agua... No almorzaron algo muy especial, solo frutos secos del bosque y algún que otro aperitivo que llevaron de su casa.
Por la noche Toni y Teresa estaban aterrorizados, tenían la sensación de que les espiaban y no se atrevían a levantar la vista. Por la mañana se pusieron a pasear mirando en todas las direcciones (aún estaban traumatizados por lo de la noche). No había pasado ni una hora desde que comenzaron a pasear pero vieron algo que les dejó sorprendidos: era una casa abandonada. Decidieron entrar a investigar, la casa era terrorífica. Tenía telarañas colgando del techo, el suelo chirriaba y había mucha humedad.
Los chicos estaban asustados pero les gustaban las cosas... ¿cómo decirlo? … las emociones que ponen la piel de gallina.
Por la noche, después de comer, bajaron al sótano y se dieron cuenta de que había una puerta trasera. Salieron y, Teresa, casi se desmaya. Había un cementerio, y la mitad de los cadáveres, no estaban dentro de las tumbas. Toni dijo: -¡ Puaj, que asco, yo creo que cuanto antes salgamos de aquí, mucho mejor!
Y Teresa respondió: - Venga, al menos podríamos quedarnos esta noche.
Toni aceptó aunque poco después se arrepintió. A media noche la hoguera se encendió sola y escucharon una voz que decían: - ¡No saldréis de aquí nunca!
Toni puso cara de ¿que nos van a hacer? Y se le puso la cara blanca.
Era verdad que no podían salir de allí, todas las ventanas y puertas estaban cerradas incluso intentaron salir por la chimenea pero era inútil.
Desde entonces, Toni y Teresa solo son un recuerdo del pasado y no se volvió a saber de ellos nunca más. Ocurrió lo que menos esperaba todo el mundo y desde luego fue una gran lección que a aquellos a los que les gustara acampar, nunca podrían olvidar. Espero que os haya gustado la historia pero cuidado cuando vayáis de acampada, nunca se sabe lo que puede pasar y no se os ocurra entrar en ninguna casa abandonada.
Autora: Raquel Muñoz Jiménez – 5º Primaria – Aldea Fuente Grande
El hombre lobo
Había una vez un pueblo en lo alto de la montaña, era pequeño pero muy acogedor, a la gente le gustaba ir a veranear porque era muy tranquilo.
Un día llegó una familia a pasar unos días, tenían 4 hijos.
Los niños se hicieron amigos de los chicos del pueblo aunque había pocos porque solo habitaban 300 personas.
Por aquellos días corría un rumor por el pueblo que en lo alto de la montaña había una casa pequeñita casi en ruina donde vivía un hombre, con pelo largo, sucio, bata blanca y larga.
Decían que por la noche de luna llena a partir de las 12 de la noche se volvía hombre lobo, rompiendo y comiéndose todo lo que encontraba por el camino.
Un día de luna llena los cuatro niños y otros cinco amigos del pueblo pensaron irse una noche de acampada en sus tiendas de campaña a lo alto de la sierra, se fueron con luna llena porque así no necesitaban bombillas ni linternas, ya que con ella se veía perfectamente.
Ellos no pensaron en el rumor que había en el pueblo, solo pensaban en lo bien que lo pasaban todos juntos.
Llegó el día, y todos prepararon sus tiendas de campaña y se fueron después a comer para poder montarlas.
Al caer la noche se comieron unos bocadillos para cenar y se pusieron a jugar a las cartas. Sobre la 1 de la mañana se acostaron a dormir, los niños estaban muy cansados excepto el más pequeño, que no tenía sueño. En el silencio de la noche escuchó unos ruidos extraños pero no era capaz de levantarse y siguió durmiendo.
A la mañana siguiente se levantaron y se encontraron que todos los desperdicios de la cena se lo habían comido y habían intentado comerse las bolsas de comida.
Los niños pensaron que era famoso hombre lobo, pero esa noche se quedaron allí.
Ese día fueron a ver unos árboles famosos, jugaron, se bañaron en el río y todo iba muy bien, cuando cenaron hicieron lo mismo que la otra noche, jugar y reír.
Se acostaron y el niño pequeño como la noche anterior no se podía quedar dormido escuchó los ruidos y salió a ver lo que era. Cuál fue su sorpresa, era un lobo comiéndose la comida. Le atacó y el niño pidió socorro. Nadie podía hacer nada, pero en ese momento apareció el famoso hombre lobo que consiguió quitarle el lobo de encima y desde ese día se demostró que él no era el hombre lobo sino un hombre bueno.
Desde entonces todo el pueblo lo quería y le hacían regalos como ropa y comida .Lo bañaron y le pusieron la ropa nueva, lo pelaron, afeitaron y desde aquel día fue uno más del pueblo.
Manuel Barea Torres – 6º Primaria - Aldea Fuente Grande
NOCHE DE BRUJAS
La tan esperada noche de brujas por fin había llegado, los niños se disponían a salir por sus calles para luego reunirse y contar cuentos de terror. Pero esta vez algo especial sucedió.
En lugar de reunirse en el lugar habitual lo harían en el cementerio abandonado en las afueras del pueblo, todos estaban nerviosos pero trataban de ocultar su temor.
En el lugar la calma era tan profunda que imponía silencio. Los niños comenzaron a llegar y se sentaron formando una redonda alrededor de una lámpara que alumbraba sólo sus caras.
El mayor de ellos comenzó a contar la leyenda del cementerio:
... Se dice que en este lugar fueron sepultadas tres hechiceras y que a partir de ese momento todos los años en la noche de brujas sus almas se elevan de las tumbas para atormentar a aquellos que no creen en ellas...
¿Pero... quién está haciendo ruidos? ¿Hay alguien escondido? dijo un niño
Todos se inquietaron, tal vez alguno de los niños mayores se había ocultado para atemorizarlos... Entonces se escucharon las doce campanadas de la iglesia repicando a la distancia... Los niños se tomaron instintivamente de las manos.
La linterna cayó al suelo apagándose y el viento comenzó a soplar, la luna se veía más grande y tenebrosa.
¡Debemos regresar a nuestras casas esto ya ha dejado de ser gracioso! dijo uno de ellos, y seguidamente gritó... Cielos ¿qué es eso?
De las tumbas parecían salir flotando extrañas y fantasmales figuras, nunca habían visto nada semejante. Querían correr pero sus piernas estaban endurecidas por el temor.
Una risa estremecedora sacudió el cementerio, por fin los pequeños lograron reaccionar y salieron corriendo de aquel espantoso lugar.
Cuando estuvieron a salvo en sus hogares prometieron no contar a nadie lo que habían visto, pero a partir de aquella noche jamás volvieron a burlarse de los que contaban historias sobre el cementerio abandonado.
Julián Gutiérrez Muñoz
6º Primaria
Fuente Grande
lunes, 31 de enero de 2011
Las bolas de villar
Esta semana os dejo una nueva actividad de razonamiento y lógica.Espero que encontréis pronto la solución.
En una mesa de billar hay 13 bolas iguales en la forma y el tamaño, pero una de ellas pesa un poco más que las otras 12. Utilizando una balanza de dos platillos y en tan sólo tres pesadas, debemos localizar la bola que pesa distinto.
La solución enviarla como comentario al blog con perfil anónimo poniendo después vuestro nombre.
miércoles, 26 de enero de 2011
martes, 25 de enero de 2011
La Tarta

Aquí os dejo otra actividad para que pensemos un poco.
Se trata de que dividamos una tarta redonda en ocho partes iguales con solo tres cortes en línea recta.
¡Ánimo que es muy fácil!
Blancanieves y los siete enanitos van al parque de atracciones

Un día Blancanieves y los siete enanitos, ya que estaban agotados de tanto limpiar, decidieron ir al parque. Al salir de casa se encontraron con un pequeño conejito, que estaba triste porque no encontraba a su mamá.
Ellos quisieron ayudarle y se adentraron en el bosque. Allí la buscaron hasta que la encontraron y se pusieron muy contentos. También le pidieron que si podía ir con ellos al parque de atracciones.
Al llegar al parque todo fue genial. Fueron a ponerse mechas en el pelo y a pintarse la cara. Más tarde, se montaron en la rana, en el barco vikingo y en el tren de la bruja. Cuando se bajaron del tren Blancanieves se dio cuenta de que faltaban dos enanitos. ¡Eran Tímido y Perezoso!
Estuvieron buscando por todas partes, pero no estaban por ningún sitio. Estaban preocupados; el local estaba a punto de cerrar. Pero a Gruñón se le ocurrió mirar detrás de un árbol, ¡y allí estaban!
Tímido decía que se había mareado en el barco vikingo y se le ocurrió tumbarse un rato. Perezoso, que estaba muy cansado, decidió echarse también.
Ellos se alegraron y, por desgracia, ya se tenían que ir. Cuando llegaron a casa llevaron al conejito con sus padres, y de tantas pérdidas, decidieron hacer una fiesta.
Invitaron a todos los animales del bosque y estuvieron hasta el otro día.
Blancanieves prometió a los siete enanitos que el fin de semana irían otra vez al parque de atracciones.
Autora: Cristina Ruiz Ropero. Sexto de Primaria. Lagunillas
Pinocho

Érase una vez un hombre llamado Pedro que trabajaba en una herrería. Él ya era un poco mayor y no podía salir de su casa. Para no aburrirse, los trozos de hierro que le sobraban de la herrería los cogía y formaba cosas. Vivía solo en su casa y se le ocurrió hacer un muñeco de hierro.
Al cabo de cinco meses Pedro ya tenía formado el muñeco, pero no se movía. Un día iba con la sopa en la mano y “plasff”, se tropezó y se le cayó la sopa en el cuerpo del muñeco y, de repente, la sopa le dio vida. Él se asustó mucho pero empezó a hablar con el muñeco y el miedo se le pasó; le dijo que era su amigo y le puso de nombre Pinocho. Siempre que decía una mentira le crecía la mano.
Él era un muñeco muy ordenado que hacía sus cosas y sus deberes. Pero la gente no lo trataba a él como él trataba a ellos.
Una vez Pinocho iba por la calle y, como él no podía oxidarse, unos niños que ya lo sabían empezaron a tirarle agua y se oxidó un poco.
Él ya estaba cansado y decidió portarse mal para que no se burlasen.Entonces empezó a decir cosas que no las iba a cumplir y le crecía la mano.
Un día, cuando ya tenía muy muy grande la mano, escuchó a las personas del pueblo que un niño llevaba dentro de un pozo una semana, porque se cayó jugando con sus amigos.
Él decidió que ya estaba cansado de que lo tomasen como el malo del pueblo por sus mentiras y pensó ir al pozo a salvar al niño. Cuando llegó al pozo vio que era un niño de los que le tiraron agua y se dijo que si quería cambiar tendría que hacer esto. Con su mano tan larga, la metió y cogió al niño.
Todos lo tomaron como el protector. Justo en ese tiempo eran las elecciones para elegir quien iba a ser el alcalde del pueblo. Todos votaron a Pinocho y se convirtió en el nuevo alcalde.
Autor: Marcos Jiménez Muñoz. Sexto de Primaria. Lagunillas
Caperucita y sus hermanas
Espero que os gusten.
Aquí va el primero titulado: "Caperucita y sus hermanas"
Érase una vez, ya hace mucho tiempo, Caperucita roja. Ella un día decidió ir a ver a sus hermanas. Ellas eran Caperucita azul, Caperucita verde y Caperucita negra. Todas vivían en el mismo pueblo, pero en casas distintas.
Un día decidieron juntarse para ir a ver a su abuelita. Caperucita roja simbolizaba energía, así que decidió llevarle una botella de Coca-Cola. Caperucita azul simbolizaba frío, así que decidió llevarle una bolsa de hielo. Caperucita verde simbolizaba naturaleza, así que decidió llevarle un ramo de flores. Caperucita negra simboliza maldad, así que decidió llevarle una colonia de la muerte.
Cuando todas tenían preparado lo que le iban a llevar, emprendieron el camino. Su madre les dijo que si se encontraban con el buen lobo, que no le hicieran daño al pobre. Las niñas le dijeron que no, pero cuando por el camino lo vieron, con esa cara de bueno no se pudieron resistir, porque ellas eran muy malas.
Cuando llegaron la abuela tenía en su casa montada una fiesta. Ellas le dijeron: - ¿Pero tú no estabas mala?- La abuela se reía felizmente. – Sí, mis nietecitas, pero de estar tantos días en reposo me he curado. ¡Muy bien!- exclamaron todas a coro. Ellas le soltaron lo que le habían traído. Todo le gustó muchísimo.
Al cabo del rato de estar en la fiesta la madre llamó a Caperucita roja, que era la más pequeña, la que vivía con ella. La mamá le dijo que volvieran a casa, que tenía una gran sorpresa que darle. Todas salieron pitando de la casa sin dar ninguna explicación. La abuela se preocupó mucho porque ella pensaba que algo malo le había pasado a su hija, la madre de las niñas. Echó a toda la gente de su casa. Como era muy ordenada, antes de irse quiso recogerlo todo. Se dio una ducha, colocó la flores, metió la Coca-Cola en la nevera, la bolsa de hielo en el congelador y por último, se maquilló y se echó la colonia que Caperucita negra le había llevado, sin acordarse de que todo lo que ella llevaba podría matar.
Llegó a la casa sana y salva, porque la colonia se la había echado en la ropa pero, cuando se acercó para ver a su hija Natalia, esta cayó redonda al suelo. Caperucita negra se reía porque ella sabía que ese efecto era de la colonia que le había regalado y le dijo a las demás: -Mamá ya se ha muerto porque ha olido la colonia que yo le he llevado a la abuela, la cual, quien la oliera se moriría.
Las demás se quedaron muy asombradas porque ellas sabían que ella era muy mala, pero no pensaba que tanto como para hacer una cosa así. Caperucita roja se puso muy nerviosa y enseguida llamó a la ambulancia. Pero su madre no se pudo salvar y la pobre murió. Desde entonces todas viven con la abuela. Caperucita negra se arrepintió mucho de lo que había hecho, cambió de forma de ser y por tanto también de color. Todas eran unas niñas encantadoras.
martes, 14 de diciembre de 2010
Las Navidades de Roberto


Las Navidades de Roberto
Érase una vez un niño llamado Roberto que deseaba que llegase pronto la Navidad.
Estaba muy contento porque los últimos exámenes del colegio los había aprobado con muy buena nota y sabía que por eso le iban a regalar muchas cosas.
También estaba contento porque sabía que pasaría más tiempo con su familia y amigos y podría ir a ver a sus abuelos al campo ya que llevaba desde las vacaciones de Semana Santa sin verlos. Tenía tantas ganas de ir que fue preparando la maleta poco a poco. Cuando llegó su madre del trabajo, Roberto ya la tenía preparada.
Cenaron y se acostaron, aunque no sirvió de nada porque Robertito, como le llamaba su madre, no podía dormir de los nervios.
Por fin llegó el día, mientras su madre fue a recoger las notas al colegio, él y su padre cargaron en el coche la bicicleta, las pelotas y las maletas.
Como estaba tan nervioso, convenció a su padre para ir a recoger a su madre al colegio e irse para el campo desde allí.
En el viaje se lo pasó muy bien porque fueron todo el camino cantando canciones.
Cuando llegaron a casa de sus abuelos, les recibieron con mucha alegría. A él lo que le interesaba eran sus amigos y los animales que tenía su abuelo. Por eso mismo, Robertito no ayudó a sus padres a descargar el coche y se fue con su abuelo a ver los perros, gatos y cabras que él tenía alrededor de la casa.
Pronto llegó la hora de comer y ¿cuál fue la sorpresa?, habían llegado sus primos de Barcelona que sólo se ven una vez al año. Se pasaron toda la tarde jugando.
Al día siguiente ya era Nochebuena. Cuando se levantaron los niños ya estaba todo nevado. Los padres se pusieron a preparar la comida para cenar en familia mientras tanto los niños jugaban con la nieve. Al atardecer los niños estaban nerviosos porque sabían que esa noche vendría Papá Noel. Llegó Papá Noel y les trajo sus regalos. A Robertito le trajo los regalos que él había pedido, un coche teledirigido y un monopatín. El mejor regalo de todos fue el que le dio su madre porque iba a tener un bebé. Se quedaron muy sorprendidos por la noticia.
Los días fueron pasando hasta que llegó el día de Reyes y había que despedirse.
Roberto estaba muy triste porque se quería quedar con sus abuelos, pero él sabía que no podía ser. Volverían las próximas vacaciones con su hermano pequeño, que fue su mejor regalo.
Autor: Manuel Barea Torres. 6º Primaria. Aldea Fuente Grande




