BIENVENIDOS AL BLOG DEL C.P. RURAL TIÑOSA



jueves, 17 de febrero de 2011

lunes, 7 de febrero de 2011

Juveandalus

miércoles, 2 de febrero de 2011

martes, 1 de febrero de 2011



EL SECRETO DEL BOSQUE


Hace mucho tiempo, en un bonito pueblo, vivían dos amigos llamados Toni y Teresa. El último día de clase, pensaban en que podían hacer durante las vacaciones de verano y Teresa propuso: - ¿Por qué no vamos al bosque de acampada? Será divertido, ya lo verás.

Y Toni respondió: - ¿Por qué no ? Creo que es una buena idea. Saldremos mañana mismo y montaremos la tienda cerca del río.

Tardaron poco en montar la tienda, recoger agua... No almorzaron algo muy especial, solo frutos secos del bosque y algún que otro aperitivo que llevaron de su casa.

Por la noche Toni y Teresa estaban aterrorizados, tenían la sensación de que les espiaban y no se atrevían a levantar la vista. Por la mañana se pusieron a pasear mirando en todas las direcciones (aún estaban traumatizados por lo de la noche). No había pasado ni una hora desde que comenzaron a pasear pero vieron algo que les dejó sorprendidos: era una casa abandonada. Decidieron entrar a investigar, la casa era terrorífica. Tenía telarañas colgando del techo, el suelo chirriaba y había mucha humedad.

Los chicos estaban asustados pero les gustaban las cosas... ¿cómo decirlo? … las emociones que ponen la piel de gallina.

Por la noche, después de comer, bajaron al sótano y se dieron cuenta de que había una puerta trasera. Salieron y, Teresa, casi se desmaya. Había un cementerio, y la mitad de los cadáveres, no estaban dentro de las tumbas. Toni dijo: -¡ Puaj, que asco, yo creo que cuanto antes salgamos de aquí, mucho mejor!

Y Teresa respondió: - Venga, al menos podríamos quedarnos esta noche.

Toni aceptó aunque poco después se arrepintió. A media noche la hoguera se encendió sola y escucharon una voz que decían: - ¡No saldréis de aquí nunca!

Toni puso cara de ¿que nos van a hacer? Y se le puso la cara blanca.

Era verdad que no podían salir de allí, todas las ventanas y puertas estaban cerradas incluso intentaron salir por la chimenea pero era inútil.

Desde entonces, Toni y Teresa solo son un recuerdo del pasado y no se volvió a saber de ellos nunca más. Ocurrió lo que menos esperaba todo el mundo y desde luego fue una gran lección que a aquellos a los que les gustara acampar, nunca podrían olvidar. Espero que os haya gustado la historia pero cuidado cuando vayáis de acampada, nunca se sabe lo que puede pasar y no se os ocurra entrar en ninguna casa abandonada.

Autora: Raquel Muñoz Jiménez – 5º Primaria – Aldea Fuente Grande

El hombre lobo

Había una vez un pueblo en lo alto de la montaña, era pequeño pero muy acogedor, a la gente le gustaba ir a veranear porque era muy tranquilo.

Un día llegó una familia a pasar unos días, tenían 4 hijos.

Los niños se hicieron amigos de los chicos del pueblo aunque había pocos porque solo habitaban 300 personas.

Por aquellos días corría un rumor por el pueblo que en lo alto de la montaña había una casa pequeñita casi en ruina donde vivía un hombre, con pelo largo, sucio, bata blanca y larga.

Decían que por la noche de luna llena a partir de las 12 de la noche se volvía hombre lobo, rompiendo y comiéndose todo lo que encontraba por el camino.

Un día de luna llena los cuatro niños y otros cinco amigos del pueblo pensaron irse una noche de acampada en sus tiendas de campaña a lo alto de la sierra, se fueron con luna llena porque así no necesitaban bombillas ni linternas, ya que con ella se veía perfectamente.

Ellos no pensaron en el rumor que había en el pueblo, solo pensaban en lo bien que lo pasaban todos juntos.

Llegó el día, y todos prepararon sus tiendas de campaña y se fueron después a comer para poder montarlas.

Al caer la noche se comieron unos bocadillos para cenar y se pusieron a jugar a las cartas. Sobre la 1 de la mañana se acostaron a dormir, los niños estaban muy cansados excepto el más pequeño, que no tenía sueño. En el silencio de la noche escuchó unos ruidos extraños pero no era capaz de levantarse y siguió durmiendo.

A la mañana siguiente se levantaron y se encontraron que todos los desperdicios de la cena se lo habían comido y habían intentado comerse las bolsas de comida.

Los niños pensaron que era famoso hombre lobo, pero esa noche se quedaron allí.

Ese día fueron a ver unos árboles famosos, jugaron, se bañaron en el río y todo iba muy bien, cuando cenaron hicieron lo mismo que la otra noche, jugar y reír.

Se acostaron y el niño pequeño como la noche anterior no se podía quedar dormido escuchó los ruidos y salió a ver lo que era. Cuál fue su sorpresa, era un lobo comiéndose la comida. Le atacó y el niño pidió socorro. Nadie podía hacer nada, pero en ese momento apareció el famoso hombre lobo que consiguió quitarle el lobo de encima y desde ese día se demostró que él no era el hombre lobo sino un hombre bueno.

Desde entonces todo el pueblo lo quería y le hacían regalos como ropa y comida .Lo bañaron y le pusieron la ropa nueva, lo pelaron, afeitaron y desde aquel día fue uno más del pueblo.

Manuel Barea Torres – 6º Primaria - Aldea Fuente Grande

32584634.gif (85076 bytes) NOCHE DE BRUJAS CtnWms815030230.gif (50592 bytes)

La tan esperada noche de brujas por fin había llegado, los niños se disponían a salir por sus calles para luego reunirse y contar cuentos de terror. Pero esta vez algo especial sucedió.

En lugar de reunirse en el lugar habitual lo harían en el cementerio abandonado en las afueras del pueblo, todos estaban nerviosos pero trataban de ocultar su temor.

En el lugar la calma era tan profunda que imponía silencio. Los niños comenzaron a llegar y se sentaron formando una redonda alrededor de una lámpara que alumbraba sólo sus caras.

El mayor de ellos comenzó a contar la leyenda del cementerio:

... Se dice que en este lugar fueron sepultadas tres hechiceras y que a partir de ese momento todos los años en la noche de brujas sus almas se elevan de las tumbas para atormentar a aquellos que no creen en ellas...

¿Pero... quién está haciendo ruidos? ¿Hay alguien escondido? dijo un niño

Todos se inquietaron, tal vez alguno de los niños mayores se había ocultado para atemorizarlos... Entonces se escucharon las doce campanadas de la iglesia repicando a la distancia... Los niños se tomaron instintivamente de las manos.

La linterna cayó al suelo apagándose y el viento comenzó a soplar, la luna se veía más grande y tenebrosa.

¡Debemos regresar a nuestras casas esto ya ha dejado de ser gracioso! dijo uno de ellos, y seguidamente gritó... Cielos ¿qué es eso?

De las tumbas parecían salir flotando extrañas y fantasmales figuras, nunca habían visto nada semejante. Querían correr pero sus piernas estaban endurecidas por el temor.

Una risa estremecedora sacudió el cementerio, por fin los pequeños lograron reaccionar y salieron corriendo de aquel espantoso lugar.

Cuando estuvieron a salvo en sus hogares prometieron no contar a nadie lo que habían visto, pero a partir de aquella noche jamás volvieron a burlarse de los que contaban historias sobre el cementerio abandonado.

Julián Gutiérrez Muñoz

6º Primaria

Fuente Grande

lunes, 31 de enero de 2011

Las bolas de villar

Esta semana os dejo una nueva actividad de razonamiento y lógica.
Espero que encontréis pronto la solución.

En una mesa de billar hay 13 bolas iguales en la forma y el tamaño, pero una de ellas pesa un poco más que las otras 12. Utilizando una balanza de dos platillos y en tan sólo tres pesadas, debemos localizar la bola que pesa distinto.

La solución enviarla como comentario al blog con perfil anónimo poniendo después vuestro nombre.

martes, 25 de enero de 2011

La Tarta


Aquí os dejo otra actividad para que pensemos un poco.
Se trata de que dividamos una tarta redonda en ocho partes iguales con solo tres cortes en línea recta.
¡Ánimo que es muy fácil!

Blancanieves y los siete enanitos van al parque de atracciones


Un día Blancanieves y los siete enanitos, ya que estaban agotados de tanto limpiar, decidieron ir al parque. Al salir de casa se encontraron con un pequeño conejito, que estaba triste porque no encontraba a su mamá.

Ellos quisieron ayudarle y se adentraron en el bosque. Allí la buscaron hasta que la encontraron y se pusieron muy contentos. También le pidieron que si podía ir con ellos al parque de atracciones.

Al llegar al parque todo fue genial. Fueron a ponerse mechas en el pelo y a pintarse la cara. Más tarde, se montaron en la rana, en el barco vikingo y en el tren de la bruja. Cuando se bajaron del tren Blancanieves se dio cuenta de que faltaban dos enanitos. ¡Eran Tímido y Perezoso!

Estuvieron buscando por todas partes, pero no estaban por ningún sitio. Estaban preocupados; el local estaba a punto de cerrar. Pero a Gruñón se le ocurrió mirar detrás de un árbol, ¡y allí estaban!

Tímido decía que se había mareado en el barco vikingo y se le ocurrió tumbarse un rato. Perezoso, que estaba muy cansado, decidió echarse también.

Ellos se alegraron y, por desgracia, ya se tenían que ir. Cuando llegaron a casa llevaron al conejito con sus padres, y de tantas pérdidas, decidieron hacer una fiesta.

Invitaron a todos los animales del bosque y estuvieron hasta el otro día.

Blancanieves prometió a los siete enanitos que el fin de semana irían otra vez al parque de atracciones.


Autora: Cristina Ruiz Ropero. Sexto de Primaria. Lagunillas

Pinocho


Érase una vez un hombre llamado Pedro que trabajaba en una herrería. Él ya era un poco mayor y no podía salir de su casa. Para no aburrirse, los trozos de hierro que le sobraban de la herrería los cogía y formaba cosas. Vivía solo en su casa y se le ocurrió hacer un muñeco de hierro.

Al cabo de cinco meses Pedro ya tenía formado el muñeco, pero no se movía. Un día iba con la sopa en la mano y “plasff”, se tropezó y se le cayó la sopa en el cuerpo del muñeco y, de repente, la sopa le dio vida. Él se asustó mucho pero empezó a hablar con el muñeco y el miedo se le pasó; le dijo que era su amigo y le puso de nombre Pinocho. Siempre que decía una mentira le crecía la mano.

Él era un muñeco muy ordenado que hacía sus cosas y sus deberes. Pero la gente no lo trataba a él como él trataba a ellos.

Una vez Pinocho iba por la calle y, como él no podía oxidarse, unos niños que ya lo sabían empezaron a tirarle agua y se oxidó un poco.

Él ya estaba cansado y decidió portarse mal para que no se burlasen.Entonces empezó a decir cosas que no las iba a cumplir y le crecía la mano.

Un día, cuando ya tenía muy muy grande la mano, escuchó a las personas del pueblo que un niño llevaba dentro de un pozo una semana, porque se cayó jugando con sus amigos.

Él decidió que ya estaba cansado de que lo tomasen como el malo del pueblo por sus mentiras y pensó ir al pozo a salvar al niño. Cuando llegó al pozo vio que era un niño de los que le tiraron agua y se dijo que si quería cambiar tendría que hacer esto. Con su mano tan larga, la metió y cogió al niño.

Todos lo tomaron como el protector. Justo en ese tiempo eran las elecciones para elegir quien iba a ser el alcalde del pueblo. Todos votaron a Pinocho y se convirtió en el nuevo alcalde.


Autor: Marcos Jiménez Muñoz. Sexto de Primaria. Lagunillas

Caperucita y sus hermanas

Presta atención a los siguientes cuentos que publicaremos. Te sonará el título y los personajes pero el cuento no tiene nada que ver con el original.

Espero que os gusten.

Aquí va el primero titulado: "Caperucita y sus hermanas"

Érase una vez, ya hace mucho tiempo, Caperucita roja. Ella un día decidió ir a ver a sus hermanas. Ellas eran Caperucita azul, Caperucita verde y Caperucita negra. Todas vivían en el mismo pueblo, pero en casas distintas.

Un día decidieron juntarse para ir a ver a su abuelita. Caperucita roja simbolizaba energía, así que decidió llevarle una botella de Coca-Cola. Caperucita azul simbolizaba frío, así que decidió llevarle una bolsa de hielo. Caperucita verde simbolizaba naturaleza, así que decidió llevarle un ramo de flores. Caperucita negra simboliza maldad, así que decidió llevarle una colonia de la muerte.

Cuando todas tenían preparado lo que le iban a llevar, emprendieron el camino. Su madre les dijo que si se encontraban con el buen lobo, que no le hicieran daño al pobre. Las niñas le dijeron que no, pero cuando por el camino lo vieron, con esa cara de bueno no se pudieron resistir, porque ellas eran muy malas.

Cuando llegaron la abuela tenía en su casa montada una fiesta. Ellas le dijeron: - ¿Pero tú no estabas mala?- La abuela se reía felizmente. – Sí, mis nietecitas, pero de estar tantos días en reposo me he curado. ¡Muy bien!- exclamaron todas a coro. Ellas le soltaron lo que le habían traído. Todo le gustó muchísimo.

Al cabo del rato de estar en la fiesta la madre llamó a Caperucita roja, que era la más pequeña, la que vivía con ella. La mamá le dijo que volvieran a casa, que tenía una gran sorpresa que darle. Todas salieron pitando de la casa sin dar ninguna explicación. La abuela se preocupó mucho porque ella pensaba que algo malo le había pasado a su hija, la madre de las niñas. Echó a toda la gente de su casa. Como era muy ordenada, antes de irse quiso recogerlo todo. Se dio una ducha, colocó la flores, metió la Coca-Cola en la nevera, la bolsa de hielo en el congelador y por último, se maquilló y se echó la colonia que Caperucita negra le había llevado, sin acordarse de que todo lo que ella llevaba podría matar.

Llegó a la casa sana y salva, porque la colonia se la había echado en la ropa pero, cuando se acercó para ver a su hija Natalia, esta cayó redonda al suelo. Caperucita negra se reía porque ella sabía que ese efecto era de la colonia que le había regalado y le dijo a las demás: -Mamá ya se ha muerto porque ha olido la colonia que yo le he llevado a la abuela, la cual, quien la oliera se moriría.

Las demás se quedaron muy asombradas porque ellas sabían que ella era muy mala, pero no pensaba que tanto como para hacer una cosa así. Caperucita roja se puso muy nerviosa y enseguida llamó a la ambulancia. Pero su madre no se pudo salvar y la pobre murió. Desde entonces todas viven con la abuela. Caperucita negra se arrepintió mucho de lo que había hecho, cambió de forma de ser y por tanto también de color. Todas eran unas niñas encantadoras.

Autora: Paola Nieto Casado. Sexto de Primaria. Lagunillas

martes, 14 de diciembre de 2010

Las Navidades de Roberto









Las Navidades de Roberto



Érase una vez un niño llamado Roberto que deseaba que llegase pronto la Navidad.

Estaba muy contento porque los últimos exámenes del colegio los había aprobado con muy buena nota y sabía que por eso le iban a regalar muchas cosas.

También estaba contento porque sabía que pasaría más tiempo con su familia y amigos y podría ir a ver a sus abuelos al campo ya que llevaba desde las vacaciones de Semana Santa sin verlos. Tenía tantas ganas de ir que fue preparando la maleta poco a poco. Cuando llegó su madre del trabajo, Roberto ya la tenía preparada.

Cenaron y se acostaron, aunque no sirvió de nada porque Robertito, como le llamaba su madre, no podía dormir de los nervios.

Por fin llegó el día, mientras su madre fue a recoger las notas al colegio, él y su padre cargaron en el coche la bicicleta, las pelotas y las maletas.

Como estaba tan nervioso, convenció a su padre para ir a recoger a su madre al colegio e irse para el campo desde allí.

En el viaje se lo pasó muy bien porque fueron todo el camino cantando canciones.

Cuando llegaron a casa de sus abuelos, les recibieron con mucha alegría. A él lo que le interesaba eran sus amigos y los animales que tenía su abuelo. Por eso mismo, Robertito no ayudó a sus padres a descargar el coche y se fue con su abuelo a ver los perros, gatos y cabras que él tenía alrededor de la casa.

Pronto llegó la hora de comer y ¿cuál fue la sorpresa?, habían llegado sus primos de Barcelona que sólo se ven una vez al año. Se pasaron toda la tarde jugando.

Al día siguiente ya era Nochebuena. Cuando se levantaron los niños ya estaba todo nevado. Los padres se pusieron a preparar la comida para cenar en familia mientras tanto los niños jugaban con la nieve. Al atardecer los niños estaban nerviosos porque sabían que esa noche vendría Papá Noel. Llegó Papá Noel y les trajo sus regalos. A Robertito le trajo los regalos que él había pedido, un coche teledirigido y un monopatín. El mejor regalo de todos fue el que le dio su madre porque iba a tener un bebé. Se quedaron muy sorprendidos por la noticia.

Los días fueron pasando hasta que llegó el día de Reyes y había que despedirse.

Roberto estaba muy triste porque se quería quedar con sus abuelos, pero él sabía que no podía ser. Volverían las próximas vacaciones con su hermano pequeño, que fue su mejor regalo.

Autor: Manuel Barea Torres. 6º Primaria. Aldea Fuente Grande

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Una aventura de piratas







Había una vez, en una bonita isla, una gran embarcación de varios piratas. Aquella isla nadie la conocía, era el gran secreto de esos piratas.

Un día los piratas salieron a conquistar nuevas tierras y de pronto el barco chocó contra una piedra y se hundió. Pocos piratas sobrevivieron, pero los que consiguieron salvarse acabaron llegando a una isla totalmente remota. Ellos no sabían cuales eran los peligros que les aguardaban en aquel lugar y la verdad, eran muchos.

El capitán que era uno de los pocos que se había salvado, pensó en salir de allí construyendo una barca, pero el resto de la tripulación quería quedarse para reponer fuerzas al menos durante un tiempo. La primera noche no fue muy dura, sólo encendieron una fogata y comieron un poco de fruta de los árboles. Cuando se despertaron por la mañana encontraron algo que había traído la marea, era un mapa que conducía a un gran tesoro en el que habría varios lingotes de oro ( al menos eso es lo que esperaban ). La tripulación se puso en marcha para buscar el botín, primero tenían que pasar por una cueva bastante terrorífica y lo que encontraron no les gustó demasiado, era una pantera y tuvieron que enfrentarse a ella, les costó más de lo que pensaron pero lo consiguieron con sus variadas armas. Continuaron su camino y se encontraron una serpiente en un camino muy espeso, mordió a uno de los piratas y murió. Todos lamentaron su muerte pero no impidió que continuaran. Antes deberían matar a la serpiente para no tener más dificultades con ella. Ojotuerto que era el hermano del capitán comentó: - hermano, es decir... Barbagrasienta, tenemos que darnos prisa si queremos encontrar el tesoro.

Llegó la noche y la tripulación no quería decaer pero estaban destrozados y tuvieron que parar, esa noche les esperaba una gran sorpresa.

Uno de los piratas llamado Uñaslargas tuvo una visión cuando dormía, estaba un poco desconcertado pero cuando se despertó hizo exactamente lo que había soñado.

Lo que tenía que hacer era volver a la cueva en la que se enfrentaron a la pantera y girar a la derecha en vez de a la izquierda que era donde habían girado. Lo consiguieron sin ningún contratiempo pero después debían pasar por un puente, se derrumbó y fueron absorbidos por un remolino que había en el agua. Barbagrasienta encontró un cofre pero era una trampa, sólo había un montón de murciélagos. Ojotuerto exclamó: - ¡vaya, nos han tomado el pelo, hemos perdido mucho tiempo en una tontería! Pero Uñaslargas replicó: - no ha sido en vano Ojotuerto, aquí está el tesoro.

- ¿Dónde ? ¡yo no lo veo!

- El auténtico tesoro es el valor de la amistad, de trabajar unidos, en equipo como compañeros que somos desde que nos chupamos el dedo.

- Sólo en parte tienes razón – dijo Barbagrasienta – también son esas monedas de oro.

Así Barbagrasienta, Ojotuerto y Uñaslargas conocieron cual sería siempre la recompensa, que tenían siempre que conquistar otros lugares, y es algo mucho más importante que todos los lingotes de oro del mundo.


Autora: Raquel Muñoz Jiménez. 5º Primaria. Aldea Fuente Grande


Los 3 cerdos y la vieja loca

Erase una vez tres cerdos que tenían tres casas y los perseguían la vieja loca. Se metieron en la primera casa que era de hoja y la vieja loca loca soplo y soplo y su casa derrumbó.

Entonces se fueron a la del otro cerdo y se metieron en la otra casa que era de servilletas y la vieja loca sopló y sopló y la vieja loca derrumbó.

Y los tres cerdos se metieron en la tercera casa que era de tronco y la vieja loca escaló y escaló y su casa subió y los tres cerdos cuando vieron que se había metido por la chimenea salieron corriendo y se escondieron.

La vieja loca se pasó todo el tiempo buscando a los tres cerdos y luego vino un león buscando a la vieja loca y la encontró y se la comió y los tres cerdos vivieron en paz para siempre.


Eloy Gamiz Garcia 3º de primaria colegio C.P.R Tiñosa Sileras

CAPIRUCITA ROJA

CAPIRUCITA ROJA

Erase una vez una chiquilla que le gustaba ponerse una chaqueta roja y le decían Capirucita Roja.

Tenia un abuelo enfermo y se fue al hospital. Capirucita estaba triste y entonces iba para el hospital de su abuelo se encontró con el lobo y le:

-¿ dijo donde vas? y le respondió Capirucita roja:

-¡ al hospital!.

El lobo y Capirucita se hicieron amigos hasta que una tarde se pelearon y para comérsela la tenía que pillar y no podía porque no salía de su casa. Entonces se comió a su abuelo que estaba en el hospital.

Moraleja: Cuidado con tus amiguitos que...

Sergio. 4º curso Sileras

MALA CENICIENTA

MALA CENICIENTA

Erase una vez una joven llamada Cenicienta que era muy mala, joven,con arrugas y muy mal carácter. Tenía hartas a sus hermanastras y a su madrastra.

Cenicienta tenía un hada mala. Estaba siempre a su lado y siempre le pedía cosas malas para sus hermanas. La hada le complacía en todo si la Cenicienta le decía que le lloviera nada más a sus hermanas. El hada lo hacía como decía y le complace en todo.


Llego el día de la fiesta que hacía para elegir el príncipe a su esposa. Y le pidió a su hada que le vistiera muy guapa para ir con el príncipe por que ella quería casarse con el príncipe. Sus hermanas también querían ser la esposas del príncipe.

Ya era el día en el que el príncipe iba a elegir a la futura princesa. Esa noche a una de las hermanastras se le perdió un zapato cuando corrió para el taxi mágico que le había dado el hada madrina de la Cenicienta. (porque la Cenicienta se lo había pedido). Y el príncipe fue tras ella y se encontró el zapato.

Al día siguiente fue por toda la ciudad a ver de quièn era el zapato para casarse con ella cuando el príncipe llego a la casa de la Cenicienta, ésta le dijo al príncipe que ese zapato era suyo, y el príncipe le dijo que se lo iba a probar para ver si le quedaba bien. Y como el zapato no era suyo le dijo a su hada que hiciera un hechizo para que le quedara bien y el hada le hizo caso y la cenicienta al final después de todo lo que iba hecho se caso con el príncipe y colorín colorado este cuento se a acabado.

Lucia de 5º curso de la aldea de Sileras

Los 5 cerdos

Los 5 cerdos

Erase una vez 5 cerdos que vivían cada uno a su gusto. Cada uno en una casa: uno de chucherías, otro de chocolate, otro de cereales, otro de gomina y otro de hierros.

Un día vino un león a visitarlos pero en verdad era Nemo con un disfraz. Tenía hambre y fue a vistarlos, y le dijo a uno:

    - Te compro las chucherías. Y se quedó sin tejado, sin puerta y sin ventanas. Entonces se fue a comprar otra casa, pero como su casa era de chucherías y los billetes igual entonces lo engaño el león.

    Se fue a la casa de su hermano, el otro cerdo y entonces se fue y le contó lo que le había pasado. Le dejó que se quedara en su casa. Entonces vino otra vez le dijo que era pobre. Se comieron entre los dos la casa de chocolate. Como el otro cerdo había ido no sabía que era él , se quedaron los dos sin casa y se fueron a la del otro cerdo y le contó lo que le había pasado.

    Los otros se fueron al cine a buscar novia y el otro se quedó en su casa solo y vino el león y le dijo que si podía comprarle unos pocos cereales para la leche para mañana desayunar. Pero al final el león le dio cerveza y lo emborrachó al cerdo y le quitó todos los cereales.

    Luego vinieron los otros dos del cine y le dijo lo que le hizo. Se fueron a la casa del otro cerdo. Le contó lo que paso pero ya se asustaron y se quedaron en su casa , vino el león y le pego un mordisco a la casa por que pensaba que era como las otras casas de comida o de chucherías y se rompió todos los dientes. Al final ganaron los cerdos y colorín y colorado el león se ha enfrentado pero ha perdido.

Lorena Gutiérrez Expósito 6º Sileras

LOS TRES CERDITOS EMPRESARIOS



HABÌA UNA VEZ UN PAPA CERDITO QUE ERA MILLONARIO, Y TENÍA TRES HIJOS: DOS NIÑOS Y UNA NIÑA CERDITOS. ELLOS SABIAN QUE SI SE MORÍA SU PADRE TENÍAN UNA HERENCIA DE UNA TIENDA DE MODA , UNA ESTACION DE TREN Y UN FUERTE DE HIERRO.


PERO UN DÍA EL PAPA CERDITO FUE A DAR UN PASEO. UN POCO MÁS LEJOS ESTABA EL LOBO FEROZ. AL LOBO LE HABÍAN DESPEDIDO DEL TRABAJO Y CUANDO VIO AL PAPA CERDITO SE DIJO ENTRE SI:

- SI ME LO COMO TENDRÍA COMIDA PARA UN MES,

VOY A PREPARAR UNA TRAMPA PARA COMÉRMELO.


Y CAYÓ EN LA TRAMPA. Y SUS HIJOS ESTABAN PREOCUPADOS POR QUE HACE UN MES QUE NO VOLVÍA .


Y CUANDO SE ENTERARON DE QUE SE LO HABÍA COMIDO EL LOBO, DIJERON:

- ¡BIEN BIEN ! YA TENEMOS NUESTRA HERENCIA.

A UN CERDITO LE TOCÓ UNA ESTACIÓN DE TREN A LA CERDITA LA TIENDA DE MODA Y AL OTRO CERDITO EL FUERTE DE HIERRO. Y EL LOBO CUANDO SE ENTERO DE QUE SUS HIJOS ERAN EMPRESARIOS DIJO:

-YO LOS MATO Y ME LOS COMO.


PRIMERO FUE AL PRIMER CERDITO Y LE DIJO:

-¡¡COGERÉ Y COGERÉ HASTA QUE TUS TRENES ME QUEDARE!!


EL CERDITO FUE CORRIENDO DONDE SU HERMANA Y SE LO CONTÓ TODO Y LE DIJO:

-SEGURO QUE NO ES CAPAZ DE VENIR.

Y DIJO EL LOBO:

    Y AHORA A POR LA CERDITA. FUE Y DIJO:

    - ¡TE ROBARÉ Y TE ROBARÉ HASTA QUE EN LA RUINA TE DEJARE!

    Y LO HIZO, Y FUERON A LA CASA DEL OTRO HERMANO Y LE DIJERON TODO LO QUE HIZO EL LOBO Y LE DIJO EL HERMANO:

    - PUES NO OS DEJO ENTRAR POR QUE ANTES DE QUE FUERAMOS EMPRESARIOS NO ME DEJABAIS LOS JUGUETES Y OS DEJARE QUE OS COMA EL LOBO.

Y COLORIN COLORADO ESTE CUENTO HA ACABADO

FIN

MICHAEL QUIÑONES CURSO 6º-SILERAS